Postgrado en Marketing Online Comunicación y marketing digital

Universitat Autònoma de Barcelona

¿Tiene el móvil un componente adictivo?

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La tecnología no es adictiva per se. La adicción es un sistema que tiene nuestro cerebro para engancharse a ciertos patrones. A nuestra mente le fascina el feedback automático. Estamos diseñados para detectar cambios u oportunidades en el ambiente. Una piedra en el camino no nos interesa pero un movimiento entre los árboles puede significar una presa o un peligro. Eso sí que nos interesa.

El móvil tiene algo que atrae. Igual que el correo electrónico. Porque detrás nos espera algo interesante, diferente. Además, las cosas que más nos enganchan son muy breves: el meme, el whatsapp o el tuit triunfan más que los artículos sesudos de un blog.

Al mismo tiempo, los mensajes nos ahorran tomar decisiones y planificar, cosa que no nos gusta demasiado. Por otro lado también nos impiden trabajar.  Los expertos en productividad dicen que es un gran error mirar el correo por la mañana porque en el fondo alguien nos dicta lo que tenemos que hacer. Estamos dos horas respondiendo correos y pensamos que hemos sido productivos, pero en el fondo no hemos hecho lo importante. Además, cuantos más emails contestamos, más emails recibimos, así que entramos en un círculo vicioso. A esta adicción compulsiva a estar haciendo algo constantemente los americanos la llaman busyness. Realmente parece que hacemos mucho pero en el fondo no hacemos nada. Peter Drucker, considerado padre del management moderno, afirmaba que no hay mayor error que hacer muy bien algo que no hacía falta hacerlo.

También engancha la sensación de colaborar con alguien, de estar en contacto. Esto también explica nuestra adicción al móvil o al email ya que nos cuesta mucho estar solos con nuestros pensamientos. Vivimos una cultura adversa al aburrimiento cuando éste ha sido un estado clásico del ser humano, un estado que también tiene su interés: sin ir más lejos es una forma de conocernos  a nosotros mismos.

El problema no son los móviles, sino nosotros. Vivimos en una sociedad acelerada, con gran ansiedad, con deseo de huir del presente, lo cual nos impulsa a usar el móvil continuamente. Ciertamente los móviles ayudan (te lo ponen fácil), pero la capacidad de distraerse es universal.

De hecho, la moda del mindfullness no es casual. Nos referimos a la  idea de trabajar la atención focalizada en algo. Realmente los medios digitales nos llevan  dispersarnos, a tener un déficit continuo de atención contra el que debemos luchar.

 

* Más información del Postgrado en Comunicación y Marketing Digital

Alfredo Ruiz

Experto en estrategias de comunicación y contenidos para empresas y personas. Especializado en posicionamiento de marca, Content Marketing y mejora de Currículum. Autor de “Guapos y pobres” y otros libros inclasificables. Apasionado de la divulgación y la comunicación. Más sobre mí en www.madeinalf.com/home


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