Postgrado en Marketing Online Comunicación y marketing digital

Universitat Autònoma de Barcelona

¿Qué tipos de contenidos existen?

Hay miles de fórmulas de hacer marketing de contenidos: un evento, un vídeo, un microsite… Desde Mahou creando una App para un derby entre el Atleti y el Madrid, hasta el salto estratosférico de Red Bull… Sea cual sea la iniciativa lo importante es la historia que contamos: luego, la plasmación digital viene prácticamente sola, siempre que seamos coherentes con nuestra estrategia.

En Internet el contenido lo inunda todo, así que no resulta fácil clasificarlo en tipologías. Para empezar, existen tres perspectivas que nos permiten acercarnos al contenido de una manera más ordenada.

El contenido como producto. Cuando nos referimos a la pieza concreta que generamos, bien sea un artículo de nuestra web o un vídeo para YouTube. Es el resultado de nuestro trabajo como redactores, editores, etc.

El contenido como proceso. Es una forma más amplia de verlo. Es entenderlo como un proceso productivo donde intervienen otros factores como preparar los contenidos para posicionarlos adecuadamente en buscadores, tener un plan de difusión en redes, tener un protocolo de mantenimiento, etc… Estos son elementos que configurarán nuestra estrategia de contenidos.

El contenido como cultura. Es la visión más global. Es tener conciencia de que el contenido es el eje de tu actividad y que todo gira en torno a él. Facebook es un buen ejemplo de ello. Su foco como empresa se basa en mejorar día a día el acceso al contenido, facilitar su difusión y mostrarlo de la mejor manera posible (aunque los contenidos los generen los usuarios). Lo relevante es que detrás de todo existe la conciencia de que la gente se conecta a Facebook para ver contenido y de que es la piedra angular de su modelo de negocio.

Otra aproximación obligada es clasificar el contenido en función de cómo se crea. Desde esta perspectiva distinguimos entre:

El contenido editorial (el que producimos nosotros).

El contenido que genera el propio usuario (por ejemplo, los comentarios de una noticia).

El contenido que se genera de forma automatizada (una página de respuesta de Google, un comparador de seguros…).

Más allá, podemos catalogar el contenido de otras maneras más tradicionales.

Según su formato: texto, imagen, vídeo, podcast, juegos, aplicaciones, PDFs, presentaciones, visualizaciones interactivas…

Según la plataforma de publicación (Facebook, Twitter, Pinterest, Instagram, Slideshare, YouTube…).

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que cada ámbito tendrá sus propias reglas para ser efectivo. Como primera aproximación al contenido web en formato texto aquí tienes el artículo Cómo escribir contenido web que funcione.

 

* Más información del Postgrado en Comunicación y Marketing Digital

Alfredo Ruiz

Experto en estrategias de comunicación y contenidos para empresas y personas. Especializado en posicionamiento de marca, Content Marketing y mejora de Currículum. Autor de “Guapos y pobres” y otros libros inclasificables. Apasionado de la divulgación y la comunicación. Más sobre mí en www.madeinalf.com/home


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