Postgrado en Marketing Online Comunicación y marketing digital

Universitat Autònoma de Barcelona

¿Cómo desarrollar un plan de Social Media?

Un plan de SM (Social Media) es el conjunto de acciones estratégicas en medios sociales dirigidas a captar la atención de un público objetivo con el fin de conseguir tráfico cualificado a nuestra web y mejorar las conversiones. Los diferentes pasos para realizarlo son:

– Definición de objetivos. Estos pueden ser cuantitativos (visitas, conversiones, interacciones, nº de seguidores…) o cualitativos (reputación, popularidad, engagement, influencia…). Los objetivos deben ser sim- ples (claros, específicos y breves), medibles, alcanzables, realistas, temporalizados (a medio, corto y largo plazo) y limitados (hay que tener solo unos pocos).

– Definición de públicos. La definición del público objetivo es el punto más importante de un plan de SMO. Hay que segmentar, definir y priorizar nuestro target, lo que nos permitirá personalizar el mensaje y definir los beneficios que le van a aportar nuestros productos. Nuestro objetivo es saber qué piensa, siente, dice y hace nuestro target. Esto lo haremos a través de un mapa de empatía en el que definiremos intereses e inquietudes de nuestro público objetivo, necesidades, temores, el conocimiento que tienen de la marca o producto y quiénes son sus influenciadores.

– Desarrollo de contenidos. Una vez definido el target hay que desarrollar los contenidos. Deben estar centrados siempre en el objeto social que habremos definido a partir del mapa de empatía. Para cada acción que realicemos debemos definir 4 puntos básicos:

– Temas. Los temas que tratemos deben responder a los temores, intereses y grado de conocimiento que tengan de nuestro producto, servicio o marca.

– Fuentes. Las fuentes pueden ser propias, compartidas (por ejemplo, realizada de acuerdo con un influenciador), ajenas (artículos de terceros que podemos utilizar) o ganadas (contenidos aportados por los propios usuarios).

– Formatos. Los contenidos pueden tener multitud de formatos y estos deben definirse (artículos, vídeos, fotos, infografías, aplicaciones…).

– Periodicidad. Finalmente hay que definir la periodicidad de publicación que vendrá marcada por nuestra capacidad de generar y compartir contenidos, y también en base a las plataformas (por ejemplo, Twitter demanda una periodicidad más alta que Facebook). Esta periodicidad también se define en función de nuestros objetivos y de nuestro púbico (los hay más proclives a recibir gran cantidad de contenido que otros).Por otro lado, cuando definimos contenidos, debemos definir qué queremos conseguir. Los contenidos pueden entretener, informar, enseñar, divertir, persuadir, emocionar…

– Definición de plataformas. Finalmente hay que definir qué plataformas vamos a utilizar. Recordemos que estas son (simplemente) herramientas que pueden evolucionar. Estas pueden ser propias (nuestro blog o nuestra página de empresa de Facebook), ajenas (por ejemplo, comentarios en blogs de terceros) y com- partidas (por ejemplo, un grupo en Facebook o Linkedin). Las plataformas deberán seleccionarse en base a 3 conceptos: púbico objetivo, capacidad de gestión de esta plataforma y coste de implantación, aprendizaje y mantenimiento de la misma.

* Más información del Postgrado en Comunicación y Marketing Digital

Alfredo Ruiz

Experto en estrategias de comunicación y contenidos para empresas y personas. Especializado en posicionamiento de marca, Content Marketing y mejora de Currículum. Autor de “Guapos y pobres” y otros libros inclasificables. Apasionado de la divulgación y la comunicación. Más sobre mí en www.madeinalf.com/home


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